Todas y todos somos necesarios


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“Debemos ser más coherentes para seguir adelante y luchar por los demás”

Iván Pérez, Terapeuta Popular y padre de víctima de abuso policial

 

Nuestro Encuentro Nacional de Terapeutas Populares y Activistas por los Derechos Humanos se llevó a cabo en un ambiente de respeto, unión, trabajo y sobre todo dejó muchos compromisos que cumplir. Alrededor de cincuenta personas se concentraron por tres días en el Centro de Formación Pozo de Rosas para intercambiar saberes y compartir experiencias de los quehaceres en el activismo de derechos humanos, desde una visión comunitaria e integral.

Las horas se fueron volando, pero en cada minuto logramos comprender que para pretender exigir justicia y apoyar la paz no se debe hacer silencio, tampoco es necesario omitir ideas o sentimientos y menos dejar de creer que no podemos hacer todo para lograr la resolución de conflictos, el respeto por los derechos humanos en nuestras comunidades. Aprendimos y practicamos el diálogo, respetar las ideas contrarias y sobre todo cómo ser más humanos. Un encuentro que se dio para entender la necesidad de promover la participación, el respeto por la dignidad de quienes hacen vida en sectores populares, comprender que el país se construye a través de la inclusión, la libertad de expresión, igualdad de género, culturas y el acceso a la justicia sin distinción.

Mujeres y hombres de diversas edades, distintos pensamientos y una misma finalidad que es poder lograr tener coherencia entre el verbo y la acción para ser ejemplo de diálogo, escucha, soluciones ante conflictos en nuestra sociedad. Es tratar de ser un gran conglomerado preocupado y ocupado por el respeto por los derechos humanos.

Comprometiéndonos con una solo palabra…

Durante estos tres días, las y los participantes construyeron el conocimiento social, donde compartieron sus vivencias y sus saberes. Cada una de ellas y ellos pusieron un granito de arena para tratar de vivir en una sociedad mejor, una sociedad más justa, igualitaria y equitativa, creando un ambiente favorable para producir nuevos y enriquecedores aprendizajes y compromisos que engrosan la lista de los compromisos individuales que tienen como actores y que significan estar de acuerdo en llevar a cabo el papel principal de promover la formación y multiplicación de mensajes que alienten la creación de un país mejor.

Mujeres y hombres que se comprometieron a:

  • Impulsar la campaña contra el desarme
  • Acompañar a los familiares de abuso policial
  • Formarnos y ser mejores personas
  • Seguir trabajando por la defensa de los derechos
  • Propiciar espacios de aprendizaje
  • Reflexionar y trabajar en equipo
  • Prepararnos y capacitarnos
  • Asumir los derechos humanos con una filosofía de vida
  • Promover los derechos humanos y la vida
  • Ser multiplicadores de lo aprendido (familia, comunidad, trabajo)
  • Impulsar el plan Nacional de Derechos Humanos
  • Construir el poder popular desde la visión de los derechos humanos
  • Denunciar los abusos y las violaciones de derechos humanos
  • Acompañar el dolor

Sobre la construcción del perfil del terapeuta popular y activista de DDHH

Durante el encuentro se realizó un trabajo individual a partir del dibujo de la figura humana o del propio autorretrato donde las y los participantes identificaron los elementos necesarios para ser un terapeuta popular y activista de derechos humanos. El ejercicio fue guiado por la consigna “¿Qué necesito para ayudar a otras personas víctimas? Con el aporte de cada mujer y cada hombre construimos el perfil del terapeuta identificando los siguientes aspectos:

Lo que debemos conocer o saber

  • Conocer cuál es el problema
  • Tener herramientas
  • Saber diagnosticar
  • Anticipar cuáles son los posibles escenarios
  • Hacer análisis de las condiciones socio políticas que generan la violencia y las violaciones de derechos humanos

Lo que debemos hacer

  • Formación para tener conocimientos en DDHH, Salud, Denuncia, entre otros
  • Dar apoyo grupal
  • Saber escuchar. Manejo de la escucha responsable
  • Organización en movimientos o colectivos
  • Plantear objetivos claros
  • Realizar el acercamiento a las víctimas con respeto
  • Saber identificar nuestros propios límites en el rol de acompañante
  • Generar confianza
  • Identificar actores claves (líderes y lideresas de la comunidad, fundadora o fundador del barrio, personas de la tercera edad, entre otros)
  • Conformar redes de apoyo
  • Articular con las comunidades
  • Dar y recibir
  • Retiros para fortalecer al equipo
  • Abrazar
  • Salud (cuidado)

Y finalmente, lo imprescindible que se definió en el encuentro es que para convertirse en activista es tener capacidad de resistencia, poder dar y recibir amor y amistad, ser firme en las decisiones, ser solidaria o solidario, tolerar las desigualdades, tener voluntad frente a las dificultades, tener compromiso, honestidad, fraternidad, alegría, humildad, responsabilidad, corazón, empatía, unidad, comprensión, entendimiento, paciencia, motivación, constancia, entrega y  la fe en que podemos hacer más sin olvidar que “todos somos necesarios” como dijo Iván Pérez al cerrar el encuentro.

Editorial Red de Apoyo / Publicado en Correo del Orinoco 

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