Orgullo y prejuicio


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El 28 de junio de cada año se celebra el denominado Orgullo LGBTI y por extensión el mes de junio sirve para recordar las luchas en favor del reconocimiento de la orientación sexual y la identidad de género. La fecha se debe a las protestas y disturbios que tuvieron lugar la madrugada del 28 de junio de 1969, cuando funcionarios policiales pretendían hostigar a personas homosexuales, travestis y transgénero, como lo hacían habitualmente en el Stonewall Inn, un bar gay ubicado en el barrio Greenwich Village de la ciudad de Nueva York.

Los orígenes del orgullo

El Stonewall Inn era un refugio para personas marginadas, tales como Drag Queens, hombres afeminados, trabajadores sexuales, transexuales, mujeres lesbianas, quienes frecuentemente sufrían acoso por parte de funcionarios policiales en el marco de las redadas. Generalmente, la policía irrumpía, pedía documentos y arrestaba a personas indocumentadas o travestidas, muchas veces, mediante actos de violencia.

A diferencia de otros días, quienes estaban esa noche en el Stonewall Inn, opusieron resistencia, las personas que no fueron arrestadas y algunas personas del vecindario formaron una muchedumbre a las afueras del bar, reaccionaron frente a los maltratos y abusos y comenzaron a hacer frente a la policía, cuyo número era considerablemente menor al de los manifestantes. El sentimiento de la multitud era de ira e indignación frente a los atropellos que habían soportado de forma sostenida, por lo tanto, las manifestaciones espontáneas enviaban un mensaje claro “Nunca más se tolerarían los abusos”.

En los meses siguientes, estos acontecimientos produjeron dos organizaciones de activistas, a la fundación de periódicos para promover los derechos de gays  y lesbianas, y un año después tuvieron lugar las primeras marchas del Orgullo Gay (como se llamaba en la época) en las ciudades de Nueva York y Los Ángeles, en conmemoración de los hechos acaecidos en Stonewall.

La violencia en la actualidad

Lamentablemente, acontecimientos como los que generaron los disturbios de Stonewall no sólo forman parte de la historia, sino que siguen ocurriendo.

Muchas personas enfrentan violaciones de derechos humanos tales como detenciones arbitrarias, tratos crueles, inhumanos y degradantes, bullying, entre otras vulneraciones basadas en los prejuicios. Nociones como la de “enfermedad” o “pecado” frecuentemente son utilizadas en contra de personas no heterosexuales o que no se sienten identificadas con el sexo asignado al nacer, generando así exclusión y violencia.

Actualmente, en Venezuela hay poco desarrollo legislativo referente a los derechos de las personas LGBTI, lo cual facilita que las situaciones de violencia sigan ocurriendo. La Constitución reconoce el derecho a la igualdad y la protección frente a la discriminación, pero es necesario que existan leyes y políticas públicas que protejan frente a la violencia en contra de personas LGBTI.

Dentro del colectivo LGBTI, las personas transexuales y transgénero constituyen un grupo particularmente vulnerable, ya que la legislación venezolana no reconoce su identidad de género, lo que facilita detenciones, maltratos y abusos policiales. A inicios de este año, el Movimiento Somos denunció la presunta detención arbitraria de tres mujeres trans por funcionarios de Polimérida, siendo una de ellas golpeada; posteriormente, las trasladaron a la sede del GRIM, en donde fueron recluidas en una celda con privados de libertad de sexo masculino.

Muchas mujeres trans están expuestas a situaciones de violencia de forma cotidiana, sobre todo aquellas que ejercen el trabajo sexual. Durante años se han reportado ataques en la avenida Libertador en la ciudad de Caracas, que van desde golpes y extorsión hasta disparos. Este tipo de vulneraciones se han caracterizado por la indiferencia y la impunidad.

Avances internacionales

Desde hace algunos años, Naciones Unidas a través de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, ha hecho esfuerzos por promover el reconocimiento de los derechos LGBTI. En el año 2013 se puso en marcha la campaña “Libres e iguales”, que defiende igualdad de derechos y trato justo para las personas lesbianas, gays, bi, trans e intersex. Por su parte, el Consejo de Derechos Humanos, ha aprobado varias resoluciones sobre los derechos de las personas LGBTI y actualmente cuenta con un Experto Independiente sobre la protección contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género.

Las directrices de Naciones Unidas, así como los resultados de las investigaciones que han venido realizado, permitirán que los estados tomen medidas para que todas las personas gocen de sus derechos humanos sin distingo basado en orientación sexual o identidad de género. El orgullo LGBTI ha trascendido en el mundo como una celebración que resignifica la violencia, la invisibilidad y la exclusión, para reivindicar la dignidad, la libertad y la igualdad.

Fuente: Rafael Garrido Álvarez / Correo del Orinoco 

 

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