Defensoras y defensores necesarios en el mundo


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Ejercer el activismo se puede generalizar como la dedicación intensa a una línea de acción en la sociedad

 

Sabemos que los derechos humanos son inherentes a la persona porque esta es una condición derivada del valor superior, intrínseco y permanente de la dignidad. Y en virtud de la cual se reconocen como atributos esenciales e inviolables de cada ser humano nacer libres y con iguales derechos a vivir y realizarnos plenamente, de modo vinculante y exigible ante y a través de los Estados, estableciendo límites y mandatos a sus acciones para garantizar su respeto, disfrute y protección, sin discriminación alguna.

Ahora, al hablar de qué es udefensoresna defensora o un defensor de derechos humanos podríamos referirnos a múltiples conceptos u opiniones que de algún modo nos llevan a una entera coincidencia: es una persona que trabaja en todo momento, de manera pacífica, en favor de los derechos proclamados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La defensa no requiere de una exigencia específica que relaciona alguna profesión o lugar desde donde se ejerza ya que solo informando sobre violaciones de derechos humanos, promoviendo campañas para el respeto y protección de derechos se podrá visibilizar a las víctimas.

Las y los defensores son personas que defienden la dignidad, el derecho a un juicio justo, familiares de víctimas asesinadas por cuerpos de seguridad, abusadas, discriminadas. La defensa puede ser ejercida por quienes quieren buscar la verdad.

Defender DDHH es una elección propia que conlleva a respetar principios con el objetivo de ejercer este oficio; es promover el respeto y la protección de la dignidad humana como valor superior, creer en la solidaridad, en la protección de las víctimas y sus familiares; es tener la capacidad de la imparcialidad y la independencia de intereses que puedan comprometer la fidelidad y credibilidad con el fin de apoyar a todas las personas sin distinción.

Es apostar por el resguardo permanente del estado de derecho y de la institucionalidad democrática, utilizar de manera apropiada conocimientos, lenguaje herramientas sobre los DDHH, métodos pacíficos para denunciar o reclamar derechos empleando el diálogo y la persuasión, y respetando la transparencia y uso responsable de la información en resguardo de las víctimas.

Empoderamiento y activismo
La Red de Apoyo por la Justicia y la Paz cumplió 31 años desde que un grupo de personas decidiera acompañar a miles de familias y familiares de víctimas de abusos policiales, en la búsqueda de justicia y esperanza tras la detención, desaparición y posterior asesinato (con un tiro en la nuca) del joven de 15 años Freddy Dugarte del barrio Nuevo Horizonte de Catia, en Caracas, a manos de la policía política (Disip).

El 11 de septiembre del año 1985 integrantes de la Red de Apoyo se unieron a la defensa y el dolor de los familiares de Freddy Dugarte, a la lucha por las injusticias de un sistema que no ofrecía respuestas y hoy somos mas quienes estamos convencidos de que la enseñanza ha sido sin lugar a dudas la experiencia de las víctimas de abuso policial y militar ya que el interés por la visibilidad de estos terribles hechos de criminalización y discriminación nos enseñó a luchar por la defensa, la exigibilidad de respuestas oportunas y el activismo que realizamos día tras día.

Derecho a defender derechos 
El 9 de diciembre de 1998 la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 53/144 denominada “Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos”, mas conocida como la Declaración sobre Defensores de Derechos Humanos.

La defensa de los derechos humanos es un derecho en sí mismo y aunque no es un derecho nuevo porque podríamos decir que es poco conocido ya que deberían ser muchas las personas en todo el mundo las que se unan a la defensa de las causas justas sin importar a quienes se decida ayudar, que solo importe visibilizar las violaciones. Ejercer el activismo se puede generalizar como la dedicación intensa a una línea de acción en la sociedad, pero en realidad es no quedarnos tranquilas o tranquilos ante las injusticias; es hacer lo que sabemos hacer y utilizarlo para una causa justa sin hacer caso omiso de lo que viven las demás personas.

Fuente:  Gabriela Buada Blondell /  Correo del Orinoco 

Ilustración: Edgar Vargas 

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